Phil Ivey es uno de los jugadores que más popularidad ha ganado en los últimos tiempos. Se ha convertido en un participante recurrente en las emisiones televisivas de Poker Stars, y ha sido la víctima de un recordado bluff ante Brad Booth, donde cedió al fold con su par de reyes en el flop, ante el 4-6 de Booth, que lo había empujado all-in con sus más de 300.000 dólares (el video de esto podrás verlo en YouTube).
Ivey ganó buena parte de su fama por ser un jugador que demuestra amplio manejo del póker en sus muchas variantes, y por eso se lo considera el mejor jugador en torneos all round. La edición 2009 de la WSOP lo ha visto llevarse el sexto brazalete de su carrera, durante un juego de Deuce-to-seven low, una de las variedades más extravagantes de póker.
El Deuce-to-seven low es una variante de póker de cinco cartas. El objetivo del juego es conseguir una mano muy baja, teniendo en cuenta las manos consideradas altas por la mayoría de las otras variantes de póker. En esta variedad, la mejor mano posible es 7-5-4-3-2: de allí el nombre deuce to seven. Ivey triunfó con una mano de 7-6-5-4-2.
Nativo de la ciudad de las luces, Las Vegas, Ivey estaba empatado con otros cuatro jugadores que aspiraban ganarse el séptimo brazalete de la WSOP. La categoría estaba compartida con Men Nguyen, T. J. Cloutier, Jay Heimowitz y Layne Flack.
Ivey fue el mejor de 147 participantes que se anotaron al evento de US$ 2.500 de buy-in y se llevó unos 388.100 dólares de premio.
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